Empezando la semana con ganas y calor, y deseando que llegue el viernes con impaciencia, no solo por la perspectiva de fin de semana sino por la llegada del
"clan" al que espero con furgoneta incluida.
Mientras tanto, para pasar amenos estos 4 días, en medio de la rutina encuentro estas cositas que me traen
buenos recuerdos, el patio del cole, la no-pista de tenis del campo o la calle de delante del cuartelillo los días que estaba cortada al tráfico. Yo
aun jugué a
"la chula"... digo
aun porque no tengo muy claro que los niños ahora tenga la oportunidad de jugar a algo así, escribiendo con las tizas por el suelo.
Recuerdo que en casa, en el campo empezábamos dibujando la chula y acabábamos
pintando cada rincón del cemento con esas tizas enormes que traía mamá del
"todo a cien".
Ya he comentado que en mi casa somos todos
muy artistas y, mi hermana y yo, no podíamos resistirnos a semejante lienzo lleno de
oportunidades creativas.
Esta mañana, para traerme un trocito de estos recuerdos, los visionarios de
Yanko Design me han regalado
este descubrimiento.