Eyjafjalla sigue escupiendo ceniza
Y el viento la sigue esparciendo por todas partes
Quizás nos hemos mal acostumbrado a poder coger un avión en cualquier momento y llegar dónde queremos, quizás debemos darnos cuenta de que nada es tan fácil, de que tenemos que luchar más para conseguir una meta. Algunos pierden vacaciones, otros trabajo, otros vemos temblar los planes para ir a casa, pero pocos se dan cuenta de que es la naturaleza la que nos deja en tierra, no las compañías, ni la tecnología, sino la misma naturaleza que no nos dio alas.